Conectando con tu naturaleza interior

Conectando con tu naturaleza interior

¿Cómo te sentirías si te avisaran con anticipación que en el futuro vas a padecer de una enfermedad muy seria? ¿Qué pensarías si te afirmaran que esa enfermedad tendría su base en una mala alimentación? ¿Seguirías con el mismo modelo de comer lo que es “tradición”, lo que más te gusta, sea la época del año que sea, lo que le sienta bien a tu paladar aunque hayas comprobado que para tu estómago es fatal?

Muchas veces esperamos a que algo tremendo ocurra en nuestras vidas para tomar conciencia de lo mal encaminados que vamos en uno o en varios sentidos. El camino de la 

deficiente alimentación es uno de ellos, y vivimos completamente divorciados de lo que tiene la naturaleza para nosotros, eligiendo productos o formas de cocinarlos o combinarlos que están más cerca de la comida basura que de una forma sana de darnos lo que merecemos.

Constantemente estamos siendo bombardeados por informaciones que nos desvían de lo que es o debería ser nuestra fuente nutricia: lo natural. Si a eso le agregamos que la tierra y lo que ella produce está contaminado tanto como el mar y el aire que respiramos, el resultado será una conclusión terrorífica: nos estamos envenenando gratuitamente.

Pero también es cierto que existe un porcentaje cada vez más responsable de personas que opta por volverse de cara a una alimentación más sana, a nutrirse convenientemente con los productos que nos brinda natura en cada estación del año, consumiendo solo lo necesario y velando tanto por la calidad de estos como por la del agua, el aire, y hasta los sentimientos, pensamientos y emociones con que hacemos la compra, cocinamos y digerimos la comida.

Está demostrado científicamente que una buena compañía, una charla agradable, una sobremesa amena, son tan importantes a la hora de alimentar nuestro cuerpo como el proceso previo al acto de comer, cuando elegíamos conscientemente lo que nosotros y nuestra familia se llevaría a la boca, y al prepararlo con amor.

Vivir no se trata solo de acumular años, sino, sobre todo, de tener calidad de vida. Y una buena parte de esa calidad te viene dada por la alimentación, porque cada alimento te brinda aportes específicos que necesitan indistintamente el hígado, los riñones, el bazo, el páncreas… La naturaleza es tan sabia que ha conectado perfectamente nuestras necesidades con lo que ella puede ofrecernos y nos ofrece durante todo el año.

Entonces, ¿por qué cerrar los ojos ante lo evidente, mientras pasan los días, las semanas, los meses y tu salud se debilita, tu cuerpo no recibe los cuidados que merece, y puede que te estés acercando a una hipertensión, una gastritis, o algo más peligroso? Tú decides.
En la Escuela del Sol hemos profundizado mucho estos dos últimos años en las bases de la Alimentación Energética Consciente  (o el sentido común de la Naturaleza) y te invitamos a profundizar en ti a través de la guía de Anna Morera Siscar y sus más de 20 años de experiencia.

Gracias, gracias, gracias
Por tomar-te unos minutos para reflexionar sobre tu propia Vida.

admin

La Escuela del Sol es un Centro de Desarrollo Humano donde se imparte Meditación Mindfulness y Yoga en Denia, además de formaciones profesionales.
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