Intensivo

El Mindfulness y la relación con uno mismo

Esta es la historia de una situación real y cotidiana. Dale al play si quieres saber cómo lo gestionamos Fernando y yo.

El comienzo de una Historia

¿Sabes?, en muchos años nunca me pasó por la cabeza esto de mirar para dentro. No me había llegado el momento de plantearme qué es relacionarme conmigo misma. Algunos indicios tenía pues ya había empezado a alimentarme mejor, a hacer ejercicios, a dejar de fumar y de beber alcohol. Pero hasta ahí había llegado. Por lo tanto, aunque comenzaba a experimentar otra forma de relacionarme con mi cuerpo físico, llegó un momento donde me di cuenta de que había algo más por descubrir.  

Hasta ese momento, estas situaciones se presentaban en mi vida

1. Vivía muy pendiente de lo que los demás decían o hacían, y más si tenía que ver con alguna opinión hacia mí.

2. Sentía mucha culpa, por ejemplo, por “haber dejado” a mi familia en Cuba y haberme venido a España tan joven.

3. Tenía claro que si alguien no veía las cosas como yo, era que estaba equivocado. 

4. Mi mente era un caos, saltando de un pensamiento a otro, del pasado al futuro, sin ni siquiera hacerme consciente de ello y habitando poco en el presente. 

5. La libertad era para mí poder expresarme sin censura, comer sin preocupación a que se acabe y tener ropa para vestir y techo para dormir (viví 22 años en Cuba y llevaba marcas profundas). Por lo que mi propósito de vida iba poco más allá de sobrevivir. 

La verdad es que la lista la puedo hacer muy muy larga, pero seguramente ya te habrás llevado una idea de cómo era mi vida y posiblemente te resuene a ti. De una forma o de otra, casi todos tenemos problemas similares en diferentes etapas de la vida.

¿Qué ha pasado en mi vida gracias a la Atención Plena, la Meditación, la Presencia Atenta? 

Me imagino que quizás te venga el pensamiento de que ahora lo que escribiré es que mi vida es color de rosa. Que no hago más que bailar de alegría y disfrutar la vida al máximo, en cada momento presente. Que río sin parar y cuando paro es para meditar y sentir esa conexión con el infinito y una paz inmensa. 

Pues no... no va por ahí el tema. 

Sin ir más allá, agosto fue para mí bastante intenso emocionalmente. Pasé por situaciones en las que tuve que tomar decisiones profundas y pasé en general un mes de malestar físico, mental y emocional. 

Pero... (sí, hay un pero). La diferencia es que detrás de todo el dolor, sí que había y hay, un centro en mí estable. A veces se difuminaba un poco hasta que luego podía ver con más claridad, en el medio de la situación. 

además, ahora: 


1. No me importa sentirme emocionalmente inestable y me da igual lo que piensen los demás. Soy consciente de que estoy aprovechando mi presente, aprendiendo de lo que la realidad me muestra, por lo tanto ya no rechazo el conflicto. 

2. Estoy más presente, aunque la mente se sigue yendo al pasado y al futuro. Pero la mayoría del tiempo estoy aquí, sintiendo, observando, aceptando. Y al tener claro el propósito de mi existencia, que es conocerme, puedo experimentar una paz interna dentro de todo el caos de mi mente. 

3. Ahora entiendo que solo veo una pequeña parte de la realidad, y las demás personas también. Por lo que ni ellos tienen toda la razón ni yo tampoco. Son simplemente diferentes perspectivas de una misma película. 

4. Soy consciente de que nadie tiene la culpa de lo que me pasa, ni yo soy culpable de lo que los demás sienten o viven. 

5. La libertad es para mí ahora mostrarme tal cual soy. Darme cuenta de los condicionamientos me guían a nivel inconsciente y sin juzgarme, seguir dando pasos para saber quién soy realmente. 

¿Logras ver la diferencia entre el “antes y el después”?

Para mí es abismal... Y si esto te resuena, si algo de lo que te comparto es lo que quieres experimentar en tu vida, entonces sin dudas lo que te compartiremos en este Taller Intensivo de Mindfulness te será de mucha utilidad para tu vida cotidiana. 

Y te resumo algo, de forma sencilla y clara: 

La falta de paz en mi vida, y posiblemente en la tuya, es que la relación más importante – la mía conmigo misma – era muy poca, para no decir nula. 

¿Qué te vas a llevar en este Intensivo? 

Pues además de la parte teórica que te compartiremos Fernando (que lleva 20 años mirando hacia dentro y aprovechando sus altas y bajas) y yo, vamos a practicar técnicas específicas para que uses en tu día a día. Por ejemplo: 

  • Prácticas de Mindfulness para la vida cotidiana, para estar más atenta/o a ti mismo y a cómo estás en cada momento.

  • Prácticas para conectar con el cuerpo, sentirlo y darte cuenta pronto de cómo estás y tomar decisiones a tiempo.

  • Meditaciones y ejercicios de respiración guiados para poder ir más allá de la mente, a pesar del caos que pueda haber dentro o fuera de ti. 

  • Aprenderás la técnica de hacer POESÍA (y no, no te enseñaremos a recitar o a escribir poemas).

  • Técnicas para parar, respirar, aliviar el estrés en momentos intensos. 

  • Herramientas para observar la mente, las emociones y el cuerpo, sin que te dejes arrastrar por ellos y por los sentidos. 

Tu vida la puedes convertir en un laboratorio de autoinvestigación

Donde puedes aprovechar cada situación para mirar hacia dentro y conocerte. Está en ti la posibilidad de experimentarlo así, o de quedarte quejándote de todo lo que te pasa y echando las culpas fuera.  
 
Este Taller lo puedes usar como una oportunidad para que crees tu propio concepto de Libertad, sin referencias externas, desde ti y con palabras claras, para que sepas con claridad cómo quieres que sea esa relación contigo mismo/a. 

¿Qué Camino elijes seguir? 

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