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¿Sabes realmente lo que quieres?

Por: Naylín Núñez, directora de Yoga y Meditación de la Escuela del Sol

Enero es un mes de propósitos. Un mes donde se ve reforzada la voluntad para hacer aquello que VES claro ahora. Y además de los pequeños objetivos que puedas tener a nivel material, de salud, emocional o mental, lo que yo haré y te invito a reflexionar sobre ello, es dar un pasito más allá y aprovechar la energía actual para conectar con el propósito de la vida.

¿Te lo has preguntado alguna vez? Por si acaso, te hago yo la pregunta ahora

¿Cuál es el propósito de tu vida?

 

No tienes que responder ahora mismo. Suelta la pregunta en el aire y deja que te llegue, en algún momento, la respuesta.

Una vez que lo tengas claro, por muy seguro que estés, puede que te sea difícil caminar en la dirección que has elegido. Hoy quiero darte 2 sugerencias claves que te serán muy útiles. Son extraídas de los Yoga Sutras, un texto antiguo que forma parte de la base del yoga, escrito por el sabio Patanjali en el siglo III A.C.

1. ¿Lo que estás haciendo te acerca o te aleja de tu camino?
Hacerte esta pregunta cada cierto tiempo te ayudará a ver con claridad qué haces en tu día a día que te acerca o te aleja de lo que es el objetivo de tu vida.
Cuando tienes presente tu propósito de vida, es mucho más fácil discernir y enfocarte más en aquello que te aporta.
Observa con curiosidad lo que piensas, lo que haces y lo que dices y pregúntate:

¿Esto me es útil o no? ¿me lleva en la dirección que he elegido seguir?

 

La respuesta te ayudará a discernir y caminar con certeza al camino que has elegido recorrer.

2. Practica con regularidad la concentración de tu mente.
Seguramente ya has experimentado muchos de los obstáculos que te hacen “tirar la toalla” y no seguir adelante en tu propósito. Algunos de ellos son la enfermedad, el embotamiento, la duda, la pereza, las percepciones erróneas, la inestabilidad…

Pero hay un “antídoto único” que es etremadamente eficiente lidiando con todos ellos: Entrenar la mente para enfocarse en una sola dirección.

Algunas ideas para que lo puedas practicar son:
– atención a la respiración
– atención a las sensaciones del cuerpo
– enfocarte en un trabajo que estés haciendo
– repetir una frase que te vibre, un mantra, etc.
– prestarle atención a lo que estés haciendo, por cotidiano que sea (fregar los platos, por ejemplo)

Lo que elijas que te ayude a concentrarte unidireccionalmente, por muy sencillo que parezca, te será de gran utilidad. Es necesario que lo practiques con regularidad para que lo puedas apreciar en toda su amplitud.

“Elige aquello que te conduzca hacia una tranquilidad estable”

Entrenarte en tomar decisiones certeras y enfocar tu mente en una dirección. Con esto tenemos tarea para todo el año 😊

Un abrazo grande, corazón. Ha sido una gran alegría compartir de alguna forma este año contigo.

Namaste,
Naylín